- 27 de agosto de 2025
En el juicio oral por el asesinato de un bebé de 19 meses ocurrido en Berazategui hace 4 años, comenzaron este miércoles a ser juzgados en los Tribunales penales de Quilmes la mamá del pequeño y quien en ese momento era su pareja.
Se escucharon varias declaraciones testimoniales que continuarán durante la jornada de mañana y el viernes serán los alegatos de las partes.
Ehydrian León Aquino, tenía 1 año y 7 meses, cuando murió el 23 de septiembre de 2021 en el Hospital El Cruce de Florencio Varela. Vivía una situación de maltrato infantil y al momento de su deceso tenía una aguja de coser alojada en su organismo.
La madre del bebé León, Yésica del Carmen Aquino (36) y quien en ese entonces era su pareja, Roberto Carlos Fernández (31) empezaron a ser juzgados este miércoles por su muerte.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº1 de Quilmes, integrado por los jueces María Cecilia Maffei, Fernando Celesia y Julia Rutigliano, escuchó entre otros testimonios el de dos médicas del Hospital El Cruce de Florencio Varela que asistieron al bebé y del médico legista que le practicó la autopsia.
A cago de la acusación está la fiscal de Juicio María de los Ángeles Attarian Mena, quien busca demostrar que el chiquito fue víctima de violencia sistemática en la vivienda de la calle 162, en la zona de Villa Mitre (Berazategui).
En el juicio, Yésica Aquino y Fernández son representados por los defensores oficiales Ignacio Tranquillini y Mercedes Bussola.
Este miércoles frente a los jueces del Tribunal Oral Nº1 declaró una de las médicas que integraba el equipo médico que asistió a León al momento de su ingreso al Hospital El Cruce proveniente del Hospital Evita Pueblo de Berazategui, y relató en qué condiciones se lo recibió. Fue el 19 de septiembre de 2021 cuando el bebé León ingresó al Hospital El Cruce con lesiones graves y signos evidentes de maltrato infantil. El chiquito falleció 4 días después.
Otro de los testimonios que se escucharon fue el de la neurocirujana del Hospital El Cruce que es la coordinadora de órganos y tejidos para trasplantes, quien aclaró que sabía que los órganos del pequeño no podían ser implantados porque tenía un foco infeccioso. La médica dijo que cuando la consultaron advirtieron en una placa de tórax un cuerpo extraño que, luego de una ecografía comprobaron que se trataba de una aguja que no era visible externamente porque estaba profunda y la piel había cicatrizado sobre ella.
UNA AGUJA OXIDADA Y MÚLTIPLES LESIONES
El médico legista Javier Rocha, quien realizó la autopsia, fue contundente en su declaración: “Encontramos una aguja de coser oxidada” en el plano dorsal, que estaba encapsulada. A pedido de la Fiscalía, se exhibieron fotos de la autopsia donde Rocha detalló lo plasmado en su informe: el bebé presentaba una mordedura en el cuello, hematomas, moretones en ambos brazos y en la frente; además, “improntas de aguja” en la ingle, detrás de las rodillas, en los talones y en los dedos de manos y pies, con características de pinchazos.
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