- 10 de junio de 2021
Un delincuente falleció y otro fue baleado en la cabeza y posteriormente diagnosticado con muerte cerebral tras un tiroteo con un oficial de la Policía Federal (PFA) al que habían intentado robarle cuando llegaba a la casa de un amigo en Berazategui.
El hecho
ocurrió el miércoles alrededor de las 18.50 en la esquina de las calles 140 y
26 de Berazategui, adonde efectivos de la comisaría 1ra. de esa jurisdicción se
desplazaron tras un llamado al 911 que alertó acerca de un enfrentamiento
armado en el lugar.
Voceros
policiales informaron que los uniformados se entrevistaron con un hombre que se
identificó como oficial ayudante en la División Servicios Audiovisuales de la
PFA.
De acuerdo
a su relato, se encontraba franco de servicio y había llegado a la vivienda de
un amigo, cuando fue sorprendido por cuatro asaltantes armados con fines de
robo que descendieron de un automóvil Volkswagen Trend de color gris.
Siempre
según la versión del policía, se resistió al asalto y se originó un tiroteo con
los ladrones que concluyó cuando uno de los delincuentes quedó tendido en el
suelo con una herida de arma de fuego en la cabeza, mientras sus cómplices
subieron al vehículo y huyeron, informaron fuentes de la fuerza.
En tanto, a
la vuelta de la esquina, a unos 40 metros, fue encontrado otro de los
delincuentes, tirado en el asfalto, quien finalmente falleció en el lugar.
Por su
parte, el oficial resultó ileso del enfrentamiento armado, añadieron los
informantes.
El
asaltante herido, a quien se le secuestró una pistola calibre 9 milímetros
Thunder, fue trasladado de urgencia a un hospital de la zona, donde esta noche
permanecía internado diagnosticado con muerte cerebral.
La escena
fue preservada para realizar los peritajes correspondientes, mientras los
investigadores analizaban las cámaras de seguridad ubicadas en la zona y
relevaban el testimonio de testigos.
Interviene
en la causa el fiscal Daniel Ichazo, a cargo de la Unidad Funcional de
Instrucción (UFI) 1 descentralizada de Berazategui, quien dirigía
las actuaciones desde el lugar del hecho y dispuso el secuestro del arma
reglamentaria del policía para realizar el cotejo balístico.
Fuentes judiciales informaron que el fiscal Ichazo no adoptó por el momento temperamento legal alguno en cuanto al oficial, mientras analizaba las cámaras de seguridad ubicadas en la zona y relevaba el testimonio de testigos para corroborar los hechos.
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