- 19 de octubre de 2022
En 70 allanamientos fueron detenidos 40 sospechosos que se dedicaban a la sustracción de datos personales para realizar operaciones bancarias no autorizadas.
Los 70 allanamientos se
realizaron en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, entre los que
se encuentran los distritos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela. En Quilmes Oeste (Triunvirato y Elustondo), se desarticuló una
granja clandestina de minado de criptomonedas instalada con cables eléctricos
robados y consumo ilegal de energía eléctrica. El hecho fue investigado por 13
fiscales, entre los que hay una fiscal de Quilmes y otra de Berazategui.
Un botín de 2.000.000 de dólares y 50.000.000 de pesos. La millonaria cifra es el resultado de una megaestafa hecha con la falsificación de tarjetas de crédito y el robo de datos personales que derivó en la detención de 40 sospechosos en 70 allanamientos simultáneos hechos en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, en Córdoba y en la ciudad de Buenos Aires.
Cuatro de los operativos fueron hechos en las cárceles de Baradero, Mercedes y en Lisandro Olmos, en La Plata.
Así lo informó la Procuración General bonaerense en un comunicado de prensa. “Se trata de estafas hechas por medio de ingeniería social [sic] y la sustracción de datos personales para realizar operaciones bancarias no autorizadas y falsificación de tarjetas de crédito, simulaciones de ventas de productos en redes sociales, sustracción mediante engaños de cuentas de Whatsapp y minado ilegal de criptomonedas”, según se explicó oficialmente.
Los allanamientos fueron hechos en Trenque Lauquen, Vicente López, El Talar, Tigre, Los Polvorines, Pilar, Baradero, San Nicolás, Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Bella Vista, La Plata, Avellaneda, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Moreno, José C. Paz, San Miguel, Mercedes, Necochea y en Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba.
“Cuatro de los objetivos se encontraban en las unidades penitenciarias de: Baradero, Lisandro Olmos y Mercedes donde se secuestraron dispositivos tecnológicos no autorizados, que utilizaban los internos para cometer las ciberestafas”, se agregó en el citado comunicado de prensa.
El megaoperativo se hizo por investigaciones de agentes fiscales de 13 departamentos judiciales bonaerenses: Martí Laius, de Junín; Pablo Aguilar, de Pergamino; Sebastián Parraviicini, Trenque Lauquen; Guillermo Sabatini, de Necochea; Alejandro Musso, de San Isidro; Lucas Moyano, de Azul; Jorge Leveratto, de San Nicolás; Ana Laura Brizuela, de Zárate Campana; Rodolfo De Lucia, de Bahía Blanca; Walter Mercuri, de Dolores; Andrea Andoniades, de San Martín; Gabriela Mateo, de Berazategui; Mariana Curra Zamaniego, Quilmes; y Juan Ignacio Mennuci, de La Plata.
La investigación estuvo bajo la dirección de la Secretaría de Política Criminal de la Procuración General bonaerense, a cargo de Francisco Pont Verges y la coordinación del Departamento de Ciberdelitos, dirigido por Gisela Burcatt y la colaboración de la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial de la policía bonaerense, conducida por el comisario general Héctor Cisneros.
“En Quilmes, se desarticuló una granja clandestina de minado de criptomonedas instalada con cables eléctricos robados y consumo ilegal de energía eléctrica. También, en San Martín, se descubrió un laboratorio donde se falsificaban documentos de identidad y tarjetas de crédito”, según se explicó en el comunicado de prensa.
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