imputados

El juicio continuará hoy con más declaraciones testimoniales, entre ellas, la de Dilma Yolanda Casco, la empleada doméstica de la familia Espósito, que tenía su habitación en la parte posterior del inmueble y también fue sorprendida por los asaltantes.

Los cuatro acusados por el homicidio del empresario de Bernal, Abel Espósito y por dos robos cometidos durante el año 2018 en departamentos de edificios ubicados sobre la Peatonal Rivadavia de Quilmes, comenzaron a ser juzgados ayer por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº4 de Quilmes. Hoy, declara la empleada doméstica de la familia Espósito que también fue agredida por los sujetos que cometieron el asesinato cuando realizaron la entradera a la casa ubicada sobre la calle Avellaneda, a dos cuadras de la Comisaría Segunda de Bernal.

Jésica Sol Szekey (29 años), Facundo Ezequiel Fiorentino (34 años), Juan Ariel Alfonso (35 años) y Carlos Horacio Escobar (50 años), deberán responder por los delitos de “robo calificado por escalamiento, privación ilegal de la libertad y tortura seguida de muerte” y por “privación ilegal de la libertad, robo agravado y tortura”. A excepción de Fiorentino, que se encuentra con arresto domiciliario con una tobillera electrónica, los tres restantes están detenidos.

Ayer, el fiscal de Juicio, Claudio Pelayo, a cargo de la acusación, sostuvo que intentará probar la coautoría de los cuatro imputados en la entradera que terminó con la vida de Abel Leonardo Espósito (51 años), dueño de una histórica curtiembre en la zona sur y hermano de Adrián Espósito -un integrante de la comisión directiva del Club Independiente-, el 6 de enero de 2019 a las 23.30 horas y de la que también fue víctima su empleada doméstica Dilma Yolanda Casco; y en los hechos cometidos el 28 de octubre de 2018, en dos departamentos de edificios de la Peatonal Rivadavia, uno, a la 1 de la madrugada, en el que asaltaron y torturaron al vecino Luis Fidanza y a su esposa María Alejandra; y otro a las 4 de la mañana, que tuvo como víctimas a Enrique Richi y a su esposa Magdalena. Además, el representante del Ministerio Público Fiscal anunció que intentará probar el delito de “asociación ilícita”.

DECLARÓ UN IMPUTADO

Los integrantes del Tribunal Oral Nº4, Alberto Elio Ojeda, Andrea Vanina Calaza y Sandra Viviana Fragomen, escucharon ayer a uno de los acusados, Facundo Fiorentino, el único que cuenta con el beneficio del arresto domiciliario. El imputado sostuvo: “No tengo nada que ver con estos hechos, y ese 28 de octubre de 2018 (cuando se cometieron los robos a los departamentos de la Peatonal Rivadavia) yo estaba en una fiesta electrónica”. Insistió en que tiene “filmaciones y fotos” en las que se lo ve en esa fiesta que se realizó en el estadio de Argentinos Juniors, a la que asistió con su hermano; y de la que se fue a las 7 de la mañana, con destino a la discoteca Pinar de Rocha. Fiorentino aseguró que recordaba esa fecha porque “la fiesta de Argentinos Juniors se hacía sólo dos veces por año”. Asimismo, dijo que aunque no tenía cómo demostrar que no participó de la entradera al chalé de Bernal Centro que terminó con la vida del dueño de una curtiembre en el Parque Industrial Avellaneda, remarcó: “no tengo nada que ver”.

EL POLICÍA QUE ESTÁ PRESO

También ayer, se pudo escuchar al primer policía que llegó a la vivienda de la calle Avellaneda, luego del llamado al 911 de la empleada de Espósito. Manuel Domingo Goitía, que llegó esposado a declarar frente a los jueces del Tribunal, el 6 de enero de 2019, era subteniente y prestaba servicio en el Comando de Patrullas Quilmes. El ahora ex policía, explicó que llegaron al caserón de Bernal junto a su compañero Dante Ferreyra y relató que abrieron el portón para ingresar porque una mujer gritaba desde adentro. “Estaba todo revuelto y vimos a una persona tirada en el piso, había mucha agua y toallas”. Goitía aclaró que su función fue ver hacia dónde habían huido los delincuentes y que desconocía si la persona que estaba en el piso se encontraba sin vida, porque “había llegado otro móvil y ellos solicitaron una ambulancia”.

El juicio continuará hoy con más declaraciones testimoniales, entre ellas, la de Dilma Yolanda Casco, la empleada doméstica de la familia Espósito, que tenía su habitación en la parte posterior del inmueble y también fue sorprendida por los asaltantes, que la condujeron al sector delantero y la introdujeron en la habitación en la que se encontraba Abel Espósito atado con precintos plásticos.

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