- 27 de abril de 2022
Familiares del subcomisario Jorge Omar Gutiérrez, asesinado en 1994 cuando investigaba maniobras de contrabando vinculadas a la llamada "Aduana paralela", declararon en el nuevo juicio y coincidieron en que tras el crimen no contaron con respaldo de nadie
En la segunda
jornada del juicio que tiene en el banquillo de los acusados al excabo de la
Policía Federal Argentina (PFA), Alejandro Santillán, y al exefectivo de la
bonaerense Francisco Mostajo, declararon Nilda del Valle Maldonado, viuda de
Gutiérrez; sus hijos Jorge, David y Marilyn; su hermano, el exintendente de
Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez, dos policías y un maquinista.
“Fue una
jornada emocionante por el relato que hizo la familia que hace 28 años que pide
justicia”, indicó Lucia Extremera, una de las abogadas querellantes, quien
indicó que la esposa y los hijos del subcomisario “hicieron hincapié en cómo
les cambio su vida de un segundo para el otro”.
“Todos los
integrantes manifestaron que no tenían respaldo de la Policía, que los dejaron
solos”, destacó la abogada, tras casi doce horas de audiencia.
Extremera
indicó que “a los hijos se les consultó cómo fue su vida, qué estaban haciendo
en ese momento” y detalló que hubo momentos emocionantes como cuando su hija
Marilyn recordó que “una noche lo encontró a su padre en la cama lagrimeando y
ella le secó las lágrimas con las manos como hacía él cuando ella lloraba”.
Durante las
declaraciones, los familiares expresaron que notaron preocupado al subcomisario
y que estaba investigando el depósito lindero a la comisaría.
Por su
parte, el exintendente de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez, según indicó la
letrada, “hizo hincapié en la investigación posterior, en el día que se enteró
del homicidio, cuando fueron a hacer el reconocimiento del cuerpo, cómo llegó
la comisión investigadora y cómo, junto con el Centro de Estudios Legales y
Sociales (CELS), pudieron llegar a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos”.
“Retrató
cómo fue la lucha y la investigación donde se conoció que su hermano estaba
investigando lo que después se denominó ‘aduana paralela’”, agregó Extremera y
dijo que el exjefe comunal nombró en su declaración al represor Carlos Gallone,
detenido por la causa “Masacre de Fátima”, quien respondía a la PFA y
custodiaba el galpón.
Además,
declararon tres testigos más de la causa, entre ellos dos policías que
participaron de la investigación del asesinato.
“Ellos se
refirieron al procedimiento que desarrollaron para identificar los testigos”,
indicó la abogada y agregó que “contaron cómo empezaron a investigar a todo el
entorno dentro de la comisaría, como pudieron identificar a los dos testigos
principales del caso y cómo fue su trabajo en los trenes para dar con los dos
testigos”.
Hoy
miércoles se desarrollará la tercera
audiencia, pero la letrada evitó dar precisiones sobre la identidad de los
próximos testigos.
La Sala A
de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata comenzó a juzgar ayer a
Santillán y Mostajo por el delito de "homicidio agravado por
alevosía".
Por este
caso, Santillán ya había sido absuelto en un primer juicio que se desarrolló en
1996 y que luego fue anulado, mientras que Mostajo estuvo prófugo de la
Justicia durante la mayor parte del proceso.
Según
precisiones de las letradas a Télam, está previsto que durante las audiencias
declaren unos 70 testigos, algunos de los cuales ya cuentan con protección para
resguardar su integridad, según el planteo que hizo la Corte Interamericana.
El hecho
ocurrió el 29 de agosto de 1994, cuando Gutiérrez fue encontrado muerto con un
disparo en la nuca en el vagón de un tren en la estación La Plata del
ferrocarril Roca.
Según un comunicado del CELS, que acompaña a la familia de la víctima, el crimen ocurrió cuando Gutiérrez investigaba lo que ocurría en "depósitos de mercaderías vinculados al caso de la 'Aduana paralela', un resonante escándalo durante el gobierno de Carlos Menem".
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