- 03 de enero de 2022
"Voy a contarlo en primera persona, porque acompañé todo el proceso y no quiero dejar pasar ni un detalle de la sorprendente operación judicial, policial y de prensa de la que fue víctima el Profesor Mario Jimenez".
"Corría el mes de octubre de 2017
y cientos de amenazas de bomba eran recibidas en las escuelas de la provincia.
Estábamos cenando con mi hijo, mirando el partido de Argentina, cuando recibí
el llamado de Mario, "me están allanando, no se el motivo". Me fui
para la casa, no había ningún patrullero, pero si varios vehículos no
identificados".
"Mario vive en el departamento del
fondo de un PH. En el departamento a la calle viven su madre, su hermano y su
sobrino. Allí adelante está instalado el teléfono de línea del que quedaron
registrados llamados a la Media 14, cosa lógica, ya que la madre de Mario llamó
varias veces para interesarse por la salud de su nieto, que es estudiante en el
establecimiento".
"Ese resultó ser el
"justificativo" del allanamiento. Pero no sólo se limitaron al
teléfono de línea, ni al departamento de adelante. Ingresaron al departamento
de Mario, particularmente apuntaron a los celulares, también encontraron un
viejo revólver sin uso, de su propiedad, pero con la tenencia vencida. Lo que
me sorprendió fue una foto que armaron los policías, con el arma, los celulares
encontrados en el domicilio, al que le sumaron los celulares de los propios
efectivos (que se llevaron luego de la foto). Luego se entenderá la importancia
de la misma".
"El allanamiento finalizó
alrededor de las 23 y permanecí con la familia un largo rato luego que la
policía se había retirado".
"De madrugada, estaba ya durmiendo
en mi casa, recibí un llamado de una compañera diciendo "Mario está
preso". Le dije que eso no era cierto. Me respondió prendé la televisión.
Así lo hice y todos los medios nacionales difundían la foto tomada por los
policías, la de Mario y afirmaban en base a un comunicado firmado por Ritondo
(si, por Ritondo emitido a la medianoche), donde se afirmaba que el profesor
responsable de las amenazas estaba detenido"
"Lo llamé a Mario, le dije que en
la televisión decían que estaba preso. Me dijo, si estuve todo el tiempo con
vos! yo me estoy preparando para ir al Renar a resolver lo de la tarjeta del
revolver. Eran mentiras, pero esto no termina ahí".
"A la mañana de ese mismo día la
vereda del Colegio Nacional de Quilmes se vistió de móviles de los canales
nacionales. El público escarnio de un docente declaradamente peronista, que
había sido Consejero Escolar por el PJ, con fotos publicadas de las Madres y de
Cristina era la perla de la campaña electoral en curso para Vidal, Ritondo y
Molina en Quilmes, habían dado con "la base de operaciones desde donde el
kirchnerismo generaba caos amenazando con bombas a las escuelas".
"Pudimos movernos rápido, no sin
lucha aprovechamos la presencia de los móviles televisivos para decir la
verdad".
"Lxs compañerxs de Mario se
solidarizaron. Hicimos una convocatoria a su domicilio para rodearlo de
protección (se concentró gran cantidad de compañeros y compañeras), porque un
grupo de policías se le instaló allí con la amenaza de detenerlo. Con el Dr.
Roberto Cipriano de la Comisión Provincial por la Memoria nos hicimos presentes
en la Fiscalía actuante. La maniobra policial era clara: por un lado le decían
a Mario que fuera al Juzgado el lunes, y por otro lado le decían al Secretario
de la Fiscal que Mario se negaba a comparecer. Lo querían preso, ya que era
viernes y sabían que la Fiscalía no lo iba a esperar hasta el lunes. Pudimos
parar la orden de detención que ya estaba a la firma, comprometiéndonos con la
Fiscalía a que nosotros lo íbamos a ir a buscar a la casa. Cosa que cumplimos y
demostró que la policía mentía".
"La tan difundida foto nunca fue
incluida en el expediente Judicial. Nunca se lo imputó a Mario por las amenazas
de bomba, fue puro humo mediático, pero si sirvió para separarlo
"preventivamente" del cargo de profesor".
"Hoy Mario está felizmente
jubilado, se fue bien con la docencia quilmeña y la comunidad educativa, porque
pudimos desnudar en un caso particular lo que hoy muestra un plan sistemático
de persecución a opositores políticos, conocida como la Gestapo de Vidal".
Walter Ormazábal, actual Director
General de Violencia Institucional del Municipio de Quilmes, miembro del
Consejo del Sitio Para la Memoria "Pozo de Quilmes"
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