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Tercera jornada del juicio por el caso de Salvador Altamura.

En el juicio oral por la desaparición y crimen del abogado quilmeño Salvador Altamura, declaró ayer su hermana quien aseguró que su tío y el hombre que lleva desaparecido 3 años eran “prestamistas”. Al mismo tiempo, Lilia Altamura sostuvo que su hermano Salvador mantenía negocios con el exjefe policial de Quilmes, Francisco Centurión, actualmente detenido por la desaparición del joven Lucas Escalante; y con “El Faraón” (Marcelo) Melnyk (empresario involucrado en la fuga de los tres condenados -los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schilacci- por el triple crimen de General Rodríguez en 2015).

Distanciada de su hermano desde hacía 7 años, Lilia Altamura, declaró ayer ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº3 de Quilmes, que juzga a Rubén Darío Dening (55 años) por la desaparición y el crimen del abogado Salvador Altamura (48 años), quien fue visto por última vez el 13 de julio de 2020.

“Salvador importaba telas para realizar carpas para luego vendérselas al 'Faraón' (Marcelo) Melnyk -relacionado al triple crimen de los empresarios que importaban efedrina-. Por otro lado, Francisco Centurión facilitaba los clientes para los loteos de los terrenos que tenía mi hermano en Florencio Varela”, dijo al tiempo que agregó que “escuché conversaciones telefónicas que le decía a Coco Centurión que le enviara custodia cuando trasladaba cantidades de dinero. Yo había escuchado los nombres de Centurión y Escalante (en referencia al empresario Hilario Escalante, padre del joven Lucas Escalante que permanece desaparecido desde diciembre pasado). Creo que la desaparición de Salvador tiene que ver con esto, con la actividad que él hacía", sentenció Lidia Altamura.

Frente a los jueces Rubén Darío Hernández, Alejandro Portunato y Julián Busteros, Lidia Altamura en la tercera audiencia por el crimen de su hermano, que tiene como único acusado a Dening, ante una consulta de la defensa del imputado afirmó: “Sí, Salvador era prestamista desde los años 90, en un principio lo hacía (el tío) Donato (Altamura) solo. No era lícito y no era bueno lo que hacía. Esto es el origen de su desaparición, no creo que sea ajeno a esto”, remarcó.

La testigo también se refirió a las empresas que tenían su hermano y su tío y manifestó que las siglas de una de ellas era “DOCOSAL”, y que CO era por el apodo de Francisco Centurión. "Do es por Donato, Sal por Salvador y Co por 'Coco' Centurión", explicó. En ese momento, la mujer que acompañaba a Donato Altamura entre el público presente, estalló en carcajadas mientras que el mencionado sostenía que “Co” era en referencia a su segundo nombre: Cosme. Por lo pronto, el presidente del Tribunal ordenó la expulsión de la sala de audiencias tanto de Donato Altamura como de su acompañante.

 

OTROS TESTIMONIOS

También ayer, brindaron su testimonio, la mamá de Salvador Altamura, Norma Wambold; la mamá de la hija adolescente del abogado desaparecido hace 3 años; dos policías de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes; un remisero de la zona de Bernal que trasladó al imputado Dening en varias oportunidades luego de la desaparición de Altamura; un empleado del Apart Hotel Ciudad de Quilmes, donde se hospedó el acusado; y dos ex parejas de Darío Dening. Las dos mujeres declararon que mantuvieron una relación sentimental con Dening siendo menores de edad y que fueron víctimas de violencia de género.

 

HOY

El juicio continúa hoy con otras cuatro declaraciones testimoniales propuestas por la Fiscalía de Juicio, entre ellas, la de la joven Camila Bramajo que era novia de Dening al momento en que se produjo la desaparición de Salvador Altamura y que estuvo en prisión por encubrimiento pero finalmente fue sobreseída.

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