juicio

Los doce integrantes del Jurado, en el primer caso de violencia de género en Quilmes, encontraron culpable al hombre que estaba siendo juzgado por atacar a su ex esposa y herir a una de sus hijas a la salida de un Jardín de Infantes del barrio La Paz de San Francisco Solano.

Los miembros del Jurado, entre los que se encontraban dos enfermeros, un docente, una empleada de una fábrica de sillas, el dueño de una empresa, amas de casa, una enfermera ya jubilada, otro vecino jubilado y una pensionada, encontraron culpable al acusado aplicando la máxima calificación que había solicitado la fiscal de Juicio, María de los Angeles Attarian Mena.

Leandro Daniel Coceres (de 41 años), llegó a juicio detenido, acusado de haber atacado a su ex esposa (Sonia Q.) y herido a una de sus hijas el día 17 de marzo de 2017, alrededor de las 17.30 horas, en la intersección de las calles 830 y 892, en el barrio La Paz de San Francisco Solano, a una cuadra del Jardín de Infantes 950.

Alrededor de las 20 horas de ayer y luego de cerca de dos horas de deliberación, los doce vecinos que conformaron el Jurado, dieron a conocer su veredicto: “En el caso de las lesiones a la hija (Y. C.) encontramos al acusado culpable por la mayoría de 10 votos del delito de lesiones leves en grado de tentativa agravadas por el vínculo” y “en el caso del ataque a Sonia Q. encontramos al acusado culpable por 11 votos, de tentativa de homicidio doblemente calificada por tratarse de relación de pareja y por ser cometido contra una mujer”.

El jueves 4 de octubre el juez del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de Quilmes, Alejandro Portunato, la fiscal Attarian Mena y el abogado del acusado, Cristian Villegas, se reunirán para fijar los términos de la sentencia y determinar los años de prisión que le corresponden a Coceres.

Durante toda la jornada de ayer, los doce vecinos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela y los dos jurados suplentes, escucharon diversos testimonios en el juicio en el cual tenían que dar su veredicto.

“LOS CHICOS NO VAN A QUEDAR NI PARA VOS NI PARA MI”

La primera en declarar, fue una de las víctimas, la ex esposa del imputado con el que convivió alrededor de 20 años y tuvo cuatro hijos. Sonia Q. recordó que ese 17 de marzo había llevado a su hija de 6 años al Jardín de Infantes 950 al mediodía y que Coceres se le acercó la insultó y la siguió hasta su casa. Explicó que por la tarde, para retirar a la pequeña optó por hacer otro camino pero que él la interceptó cuando llegó al Jardín de Infantes donde también estaba su hija mayor y aseguró que la agredió verbalmente. “Mi hija quiso llamar a la Policía pero yo le dije que no porque se había ido, pero cuando caminábamos por 892 y 830 volvió y me dijo: ‘Los chicos no van a quedar ni para vos ni para mi’ y me dio varios puntazos y me pegó”.

“TENíA UNA ORDEN DE RESTRICCIóN”

“Yo ya había hecho denuncias anteriores. él ya tenía una (orden de) restricción pero decían que no lo notificaban porque no tenía paradero. Yo estaba cansada de llamar a la Policía… andaba siempre con los papeles del juzgado de la restricción…”, dijo intentando justificar por qué no había dejado que su hija llamara al 911 cuando estaban en el Jardín.

“ERA MUY AGRESIVO”

Posteriormente, declaró la hija mayor de Sonia Q. y Coceres. La joven (Y. C.) manifestó ante el Jurado que ella desde los 16 años había dejado de vivir con sus padres y explicó que el día de la agresión se encontraba en la puerta del Jardín de Infantes al que iba su hermanita, esperando a sus hijas. Coincidió en el relato que había hecho su madre respecto al momento previo a lo ocurrido en 892 y 830 y añadió que ella primero retiró a los niños hacia un costado y luego intervino en defensa de su madre. Afirmó que con el cuchillo le rompió la campera pero no le produjo heridas. “él (en alusión a Coceres) era muy agresivo con mi mamá”, enfatizó y añadió que “cuando yo tenía 12 años me abrió la cabeza con un palo de escoba”.

LA DECLARACIóN DEL ACUSADO

Después de este testimonio, el imputado quiso hacer uso de la palabra y pidió declarar. Ante el Jurado, sostuvo que su ex esposa “con la que estuvimos 23 años juntos” le pedía dinero para ver a los niños. Reconoció que estuvo en el Jardín de Infantes ese día pero negó haberla atacado con un cuchillo. Dijo que estaban mintiendo, tanto su ex mujer como su hija mayor. Además, insistió ante sus vecinos que la denunciante iba a visitarlo a la cárcel dos veces por semana y que le había dicho que estaba arrepentida de haberlo denunciado. Remarcó en varios tramos de su relato que estaba “muy angustiado” y que había consumido drogas y alcohol.

UN VECINO: “éL SACó UN CUCHILLO Y EMPEZó A LOS CUCHILLAZOS”

Una vez que el acusado declaró, la fiscal Attarian Mena llamó a testimoniar a Ismael González, un vecino del barrio La Paz que había ido a buscar a su chiquito al Jardín al mismo momento que se sucedieron los hechos que se ventilaron en el juicio. González fue contundente: “Yo salí del Jardín y veo que esta pareja está discutiendo, insultándose feo… él sacó un cuchillo y empezó a los cuchillazos”.

 

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