- 29 de diciembre de 2021
Finalmente, el ex intendente de Quilmes, Martiniano Molina, juró ayer como diputado provincial en la legislatura bonaerense.
En la ocasión, el ex titular del
ejecutivo quilmeño, agradeció a su familia y al equipo de colaboradores que lo
acompaña: “Hoy asumo este nuevo desafío personal y colectivo para defender,
gestionar y representar los intereses de los bonaerenses que necesitan y
merecen vivir en una provincia mejor”, dijo Molina.
En la previa se debatió y mucho
sobre si podría hacerlo sin estar vacunado. Ocurre que en la Cámara de
Diputados bonaerense rige la obligatoriedad del pase sanitario: las y los
empleados deben estar vacunados y demostrarlo fehacientemente (con la
aplicación de control o con el carnet de vacunación). Un requisito que no
aplica, como quedó demostrado ayer para los legisladores.
Molina se había contagiado de
Coronavirus y por eso no pudo asumir el 9 de diciembre. En esa ocasión Molina dijo que no se había
vacunado porque era «de familia de homeópatas». «Elegí no vacunarme, pero no
milité la posición antivacuna», explicó entonces.
Luego de contagiarse, informó que
había cambiado de opinión y que se vacunaría, pero para esta sesión (a la que
sí presentó el certificado de alta médica y PCR negativo) no transcurrió el
tiempo suficiente para inocularse luego de cursar la enfermedad.
En un momento se especuló con que
el exintendente podría seguir la sesión por vía remota luego de jurar, pero
finalmente se sentó sin barbijo en su banca, en una jornada atravesada por una
puja intensa dentro de su bloque alrededor de los temas a votar.
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