- 04 de febrero de 2025
El Pejerrey Club de Quilmes, una de las instituciones más tradicionales de la Ribera, enfrenta desafíos importantes en su lucha por revitalizar sus instalaciones y convertirse en un punto turístico para el Distrito.
En diálogo con el programa “HARO CON HACHE” que se emite por FM 88.9 de lunes a viernes 9.30 a 11, el vicepresidente del club, Leonardo Barnabá, se lamentó por el retiro del grupo inversor comprometido en la remodelación de la rambla histórica y solicitó que el municipio vuelva a licitar el espacio.
Un sector abandonado que no pertenece al club
Barnabá comenzó aclarando un tema que genera confusión entre los vecinos y visitantes: el estado del sector izquierdo de la Rambla, que se encuentra en malas condiciones. “Ese sector no nos pertenece. Nosotros solo administramos, por ordenanza municipal, el área donde están las piletas, el parque, los quinchos, los vestuarios y el muelle. El resto no es responsabilidad nuestra”, explicó.
“La gente a veces desconoce qué áreas son del club y cuáles no. Ese sector abandonado genera una mala imagen, pero no está bajo nuestra jurisdicción”, agregó.
La esperanza de una nueva licitación
Barnabá confía en que la Municipalidad de Quilmes logre licitar el sector abandonado a un inversor que esté dispuesto a financiar su reconstrucción y puesta en valor. “El río es un diamante sin pulir. Si se explota como corresponde, puede convertirse en un punto turístico esencial para toda la zona”, afirmó.
El desistimiento de la licitación anterior abrió una nueva oportunidad para que el área sea desarrollada. “Esperamos que alguien con visión y recursos se haga cargo de ese espacio y lo transforme en un lugar atractivo para todos”, señaló.
Avances en el Pejerrey Club
A pesar de los desafíos, el club ha logrado avances significativos en los últimos meses. “Estamos trabajando muy fuerte para poner en valor el sector que sí nos pertenece. La temporada ha explotado, viene mucha gente, pero todavía hay margen para crecer”, destacó Barnabá.
Uno de los logros más importantes fue la concreción de una inversión para la zona del Cañero, un espacio emblemático para los pescadores y visitantes. “Encontramos un inversor dispuesto a mejorar el lugar. Esperamos que en uno o dos meses se vean los resultados, con un Cañero en buenas condiciones que ofrezca servicios de calidad”, adelantó.
El vicepresidente del Pejerrey Club se mostró optimista sobre el futuro de la institución y su rol en la comunidad. “Queremos que el club sea un lugar de encuentro para todos los quilmeños. Estamos trabajando para que cada vez más gente se acerque y disfrute de este espacio”, concluyó.
Con proyectos en marcha y la esperanza de una nueva licitación para el sector abandonado, el Pejerrey Club de Quilmes apuesta a mantenerse como un convocante para toda la región.
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