- 12 de febrero de 2022
Las dos mujeres detenidas por el homicidio de Margarita Toledo, la jubilada de 80 años asesinada de 18 puñaladas el miércoles en su departamento de Berazategui, se negaron hoy a declarar y continuarán presas.
Se trata de
Mariel Sauvage y Bárbara Estefanía Cimiotta, quienes al ser indagadas por el
fiscal de la causa, Christian Granados, de la Unidad Funcional de Instrucción
(UFI) 2 de Berazategui, optaron por no declarar.
A partir
del resultado de la autopsia, que estableció que Toledo presentaba 18 lesiones
punzocortantes, de las cuales la mayoría podrían ser de tortura y sólo tres
fueron mortales, el fiscal las imputó por “homicidio doblemente calificado por
ensañamiento y alevosía”, es decir, por haber causado un sufrimiento desmedido
a la víctima y por el estado de indefensión que la misma presentaba.
Se trata de
un delito que prevé como única pena, la prisión perpetua.
Voceros
judiciales indicaron que bajo esa calificación, el fiscal iba a solicitar en
estas horas la conversión de las aprehensiones en detenciones ante el Juzgado
de Garantías 7 de Berazategui, a cargo de Gustavo Mora.
Las mismas
fuentes indicaron que si bien no descarta otras posibilidades, la principal
hipótesis del fiscal es que el crimen de Toledo pudo ser una venganza contra el
hijo de la víctima, debido a que una de las detenidas lo había denunciado por
abuso sexual de uno de sus hijos, en una causa que tramita en el departamento
judicial de Quilmes.
“Lo
denunció por abuso de uno de sus hijos. Es una causa que se tramita en una
fiscalía de Quilmes. Con una de las mujeres el hijo de la víctima tuvo una
relación ocasional hace unos años”, explicó una fuente judicial.
El crimen
ocurrió el miércoles, cerca de las 18, en un departamento del primer piso de un
complejo de edificios ubicado en calles 5 y 157, de Berazategui.
Según las
fuentes, un llamado al 911 alertó que la anciana había sido atacada durante un
presunto robo, por lo que esa fue la hipótesis inicial que manejaron los
primeros policías que arribaron a la escena del crimen y hallaron a la víctima
aún con vida.
Los
efectivos llamaron a la ambulancia, pero al llegar los médicos constataron que
Toledo había fallecido.
De acuerdo
a los peritos, la mujer presentaba múltiples heridas de arma blanca en el
cuello, tórax, abdomen y brazos tras haber sido apuñalada con un arma blanca,
similar a un cuchillo o una faca, la cual no fue hallada por los
investigadores.
Toledo era
oriunda del departamento mendocino de Guaymallén y vivía junto a su hijo y su
nieto de 11 años.
El niño, que al momento del crimen jugaba afuera del edificio, vio a dos mujeres saltar desde el balcón de la casa de su abuela y luego se hallaron videos de cámaras de seguridad que registraron la fuga de las sospechosas, ambas vestidas con prendas de color negro y una de ellas con la cabeza rapada, como tiene una de las detenidas.
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