testimonio

Rubén Schell, sobreviviente de la última dictadura militar, declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata desde el excentro clandestino de detención Pozo de Quilmes, donde estuvo cautivo y fue torturado y que hoy es Sitio de Memoria.

"Estoy declarando en el Pozo de Quilmes, donde estuve detenido y que hoy es mi oficina como director general de Derechos Humanos de Quilmes. A mis espaldas está el mural que recuerda a los compañeros desaparecidos de Quilmes. El día que salí de acá (del Pozo) juré recordarlos y me autoprometí honrar la memoria de ellos y quiero que ellos, los que están en las fotos, me sigan interpelando, que no me olvide nunca de estas personas que quedaron en el camino", dijo Schell al empezar a declarar ante el TOF 1 de La Plata, que juzga a 16 represores, entre ellos el multicondenado Miguel Etchecolatz.

El Tribunal investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos contra casi 500 víctimas secuestradas en los excentros clandestinos e detención conocidos como Pozo de Bánfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, de Lanús, entre ellas 18 mujeres embarazadas que dieron a luz en cautiverio, muchos de los cuales aún no recuperaron su identidad.

Schell relató haber sido secuestrado el 12 de noviembre de 1977, cuando se hallaba en su casa y tras ser reducido fue introducido en un automóvil y llevado al Pozo de Quilmes, donde oye torturar y luego él mismo fue víctima de torturas con picanas y golpes, oportunidad en que vio en esa sala de torturas a un amigo de la infancia, Omar.

"Tiempo después, pude ir hasta la celda en que estaba y le dije ´perdoname pero te voy a matar. Porque me mandaste (al frente) y él me dijo ´ mandé al frente a mi madre, a mi padre, a mis tíos, hasta a mi perro. mirá lo que me hicieron´y me mostró que le habían cortado un testículo con la picana", recordó Schell quebrándose, lo que motivó que el Tribunal le ofreciera hacer un cuarto intermedio para reponerse.

Precisó que estuvo cautivo en el Pozo de Quilmes "102 días que pueden ser eternos, porque a veces pienso que los sigo viviendo a esos días" y dijo que al principio no quería volver al excentro: "La primera vez vine con todos los fantasmas de mis compañeros", rememoró.

"Ahora vengo todos los días, me instalé (como director de Derechos Humanos) porque es el mejor lugar, recibimos consultas permanentemente, los orientamos y estoy cumpliendo bien mi función", aseguró.

Schell contó que durante su cautiverio fue interrogado por un hombre que años más tarde identificó como el capellán Chirstian Von Wernich, quien se ocupaba de quebrarlo psicológicamente: "Sigo creyendo en la justicia, y me agarro de las palabras de Taty Almeyda ´justicia, no venganza´", finalizó el sobreviviente.

Durante esta audiencia también declaró Rebeca Krasner, quien estuvo secuestrada en agosto de 1977 junto a su novio Luis Alberto Santilli, que permanece desaparecido y a quien oyó cómo torturaban en el Pozo de Quilmes, donde estuvieron cautivos ambos.

"En un momento me llevaron donde estaba Luis y Luis me dijo que a mi me iban a largar pero él se quedaba. Luis miró al guardia y le dijo ´prometeme que la llevas a su casa, él le dijo ´la llevo´´ y Luis me miró y me pidió ´Rebeca seguí adelante con todos nuestros proyectos´", recordó con emoción.

"Mi vida en ese momento quedó rota. Un desaparecido duele todos los días de la vida, no obstante yo me armé mi vida en soledad y seguí adelante. Agradezco a estos juicios. La reparación que sentimos las víctimas es la justicia, es esto (los juicios)", puntualizó.

También declaró Graciela Nordi, por la víctima Susana Mata, docente y sindicalista docente de Almirante Brown, quien estuvo detenida en el Pozo de Banfield en 1975, tras lo cual fue legalizada en el penal de Olmos, donde dio a luz a su hija Alejandrina Barry.

Cuando fue liberada, Susana Mata, su esposo Juan Alejandro Barry y la niña se fueron a Montevideo, donde fueron interceptados por un grupo de tareas que asesinó al hombre, en tanto Susana se tomó una pastilla de cianuro para evitar ser detenida y nuevamente torturada.

La niña fue luego "objeto" de propaganda por parte de la revista Gente, Para Ti y Somos, ya que se la "utilizó" para instalar la idea que sus padres "terroristas" la habían dejado sola. "A ellos no les importa Alejandra", dijo.

"No nos han vencido, y agradezco a la vida haber conocido a Susana, agradezco haber caminado al lado de ellos y poder decir hoy que fueron excelentes personas. Pudiendo haber tenido una vida cómoda, apostaron a un proyecto de país para todos y poder modificar algo de injusto que tenia este mundo. Por ellos tuvimos que seguir adelante", afirmó Nordi.

El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el exmédico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

También juzga a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro conocido como "El Infierno" también están imputados Etchecolatz, Berges y Smart.

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