- 28 de junio de 2023
En el juicio por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El Infierno de Avellaneda, declararon ayer tres sobrevivientes y la hija y la viuda de dos desaparecidos, uno de los cuales estuvo secuestrado con el Barba Gutiérrez.
El Tribunal Oral Federal Nº1 de La Plata -que está integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basílico- escuchó ayer en la audiencia 109, los testimonios de los sobrevivientes Julio Daniel Chachagua, Rodolfo Horacio Monzón y Alfredo Ramos; el de Carolina Ortiz, hija del desaparecido Pedro Alberto Ortiz, y el de Alicia Susana Quiroz, viuda de Horacio Rapaport.
Alicia Susana Quiroz, era la pareja de Horacio Rapaport, que era arquitecto y ayudante de cátedra en la Facultad de Arquitectura, militaba en Montoneros. Fue secuestrado el 5 de agosto de 1976 junto a Francisco “Barba” Gutiérrez y trasladado a la Brigada de Quilmes (Garibaldi y Allison Bell). “En esa brigada lo habían torturado muchísimo”, aseguró la mujer, de acuerdo al relato del propio Horacio. “Tenía claras muestras de tortura de picana”, apuntó.
Luego, fue trasladado a la Unidad Penal 9 de La Plata. Después de un tiempo debía ir a Sierra Chica, pero lo bajaron del camión celular en el Regimiento de Infantería Nº 7, de acuerdo a testimonios. A través de un telegrama, le comunicaron a la familia que se había quitado la vida. “Es imposible la teoría del suicidio”, sentenció la mujer.
“Horacio vive en mi, en su hija Soledad, en todos los compañeros que lo conocieron, por su valentía y su coraje”, dijo para finalizar.
Ayer también declaró Julio Daniel Chachagua, que fue secuestrado el 15 de junio 1977 y durante su testimonio insistió en que “Argentina vivió una etapa que nadie debe borrar ni olvidar”.
Otro de los testigos fue Rodolfo Horacio Monzón, que era militante de la Juventud Trabajadora Peronista que fue secuestrado en su casa de Quilmes. Estuvo detenido en el Pozo de Quilmes y fue sometido a la tortura.
También ayer el Tribunal escuchó a Carolina Ortiz, hija de Pedro Alberto Ortiz. “A papá se lo llevaron a los 29 años de edad”, comenzó con el relato. Trabajaba en una fábrica militar de Wilde, era encargado sindical, estudiaba y militaba en la JP (Juventud Peronista), además de realizar trabajo social en el barrio. Pudo saber que lo habían visto en el Pozo de Banfield y existe la posibilidad de que pasara por el de Quilmes.
La quinta persona que declaró fue Alfredo Ramos, quien fue detenido el 6 de diciembre de 1976 a la salida de su trabajo, un laboratorio farmacéutico en Lomas del Mirador y lo llevaron a El Infierno de Avellaneda. Desde allí fue trasladado a una comisaría de Ramos Mejía, y finalmente fue a La Plata. Poco tiempo después, se exilió en México, donde se instaló hasta el día de hoy.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el 4 de julio a las 8.30. Será una audiencia semipresencial.
COMENTARIOS
No han dejado comentarios
Escriba su comentario




