piletas

Con la llegada del verano, el sueño de tener una piscina en casa se convierte en una prioridad para muchas familias argentinas.

En un contexto donde la sustentabilidad y la eficiencia son cada vez más relevantes, se vuelve clave buscar materiales que permitan instalar o renovar una piscina de manera más ecológica, económica y segura.

Según datos actuales del mercado, construir una piscina en Argentina representa una inversión significativa que varía considerablemente según el tipo de material y tecnología elegida. Una piscina tradicional de hormigón de 8x4 metros puede costar entre USD 12.000 y USD 15.000, y la solución con membrana de PVC (liner armado) se presenta como una como una opción moderna y eficiente capaz de reemplazar a la pintura y a revestimientos tradicionales como las venecitas o los azulejos, optimizando la inversión, tanto en el momento de la construcción como a lo largo de su vida útil.

La principal ventaja de este tipo de membrana radica en que forma una superficie continua y totalmente estanca, sin juntas ni porosidad, lo que garantiza una impermeabilización superior frente a cualquier otro acabado. A diferencia de la pintura, que requiere mantenimiento frecuente, o de las terminaciones con venecitas, que presentan juntas susceptibles a filtraciones o acumulación de suciedad, la membrana de PVC constituye un revestimiento uniforme, impermeable y de fácil limpieza. Su textura lisa y tratamiento antibacteriano evitan la adherencia de algas o suciedad, reduciendo además el uso de productos químicos.

Este sistema puede aplicarse sobre piscinas de hormigón —pintadas, con cerámicos o con venecitas—, así como sobre piscinas de fibra de vidrio, sin necesidad de demoliciones ni largos tiempos de obra. En todos los casos, ofrece una impermeabilización inmediata y duradera, con una estética homogénea y personalizable. A su vez, evita repintados periódicos, minimiza filtraciones y reduce costos de mantenimiento. Su instalación puede completarse en apenas 2 a 3 días, sin tiempos de secado ni curado, lo que permite disfrutar de la piscina en menos tiempo y con menor impacto en el hogar.

"El PVC ofrece una combinación única de rendimiento, versatilidad y sostenibilidad que lo convierte en la solución ideal para las piscinas", Miguel García, director de la Asociación Argentina del PVC. "Estamos viendo un cambio de paradigma en la forma en que los argentinos piensan sus espacios de ocio, con una clara preferencia por materiales que garanticen una inversión a largo plazo, con mínimos costos de mantenimiento y un compromiso real con el cuidado del planeta"

Las ventajas de optar por el PVC para las piscinas son numerosas y abarcan desde aspectos técnicos y económicos hasta beneficios medioambientales.

El PVC también se utiliza en el entorno de la piscina. Los decks y bordes fabricados con este material complementan perfectamente las membranas, ofreciendo una continuidad estética y funcional. Su superficie antideslizante y su resistencia a la humedad y al sol los convierten en una opción segura y duradera para áreas de tránsito y descanso.

La elección del PVC para el acabado de piscinas no es una moda pasajera, sino una tendencia que se consolida en línea con una mayor conciencia sobre la importancia de la construcción sostenible. "En un verano que se anuncia caluroso, el PVC se presenta como la opción más inteligente para quienes buscan calidad y rapidez en revestimientos para sus piscinas", concluye García.

 

 

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